Vía Tao-Sai
Preguntaron a Rumi, maestro espiritual persa del siglo XIII:
¿Qué es veneno?
- Cualquier cosa más allá de lo que necesitamos es veneno.
Puede ser poder, pereza, comida, ego, ambición, miedo, rabia o lo que sea.
¿Qué es el miedo?
- La no aceptación de la incertidumbre.
Si aceptamos la incertidumbre, se convierte en aventura.
¿Qué es la envidia?
- La no aceptación del bien en el otro. Si aceptamos su bien, se convierte en inspiración.
¿Qué es la ira?
- La no aceptación de lo que está más allá de nuestro control.
Si lo aceptamos, se convierte en tolerancia.
¿Qué es el odio?
- La no aceptación de las personas como son.
Si aceptamos incondicionalmente, a continuación, se convierte en amor.
¿Y qué es la madurez espiritual?
Es cuando dejas de tratar de cambiar a los demás y te centras en el cambio de ti mismo.
Es cuando aceptas a las personas como son.
Es cuando comprendes que todo el mundo está acertado en su propia perspectiva.
Es cuando aprendes a "dejar ir"
Es cuando eres capaz de no tener "expectativas" en una relación y das por el bien de dar.
Es cuando comprendes que lo que haces, lo haces para tu propia paz.
Es cuando dejas de demostrarle al mundo lo inteligente que eres.
Es cuando no buscas la aprobación de otros.
Es cuando dejas de compararte con otros.
Es cuando estás en paz contigo mismo.
Madurez espiritual es cuando eres capaz de distinguir entre "necesitar" y "querer" y eres capaz de dejar ir a tu querer.
Y por último y muy importante!
Ganas madurez espiritual cuando dejas de anexar "felicidad" a las cosas materiales.
“El mejor momento de sembrar un árbol fue hace 20 años. El segundo mejor momento es ahora.” Proverbio Chino
domingo, 15 de julio de 2018
jueves, 21 de junio de 2018
21 de junio de 2018
Hay días que llego a casa y la llave de la puerta está echada. Lo que significa que no hay nadie dentro.
Entonces, cruzo el umbral, entro y me giro para volver a echar la llave de nuevo.
Lo que significa que no espero que nadie entre tras de mí.
Abro todas las ventanas para que corra el aire por la casa, con la esperanza de bajar algo la temperatura. O para distraerme. Quien sabe.
La casa esta completamente desordenada. No lo veo directamente porque evito posar la mirada sobre puntos conflictivos. Es mas bien una intuición constatada con una imagen muy fugaz que se cuela por el rabillo del ojo en la que veo montones de ropa y cosas por algunas esquinas.
Hoy me levanté relativamente temprano para tomar la ducha que anoche no tomé por lo cansada que estaba. Pese a madrugar, he salido tarde de casa. Apurando los últimos momentos con Jose y Miguel antes de que se bajaran a Granada.
En el trabajo me arrastro a mi misma para conseguir sacar algo de partido al dia. Me propongo trabajar al llegar a casa. Por la noche. Pero la realidad es que a la salida del trabajo se cruza en mi camino una charla de cambio climatico
Se presenta un verano raruno delante de mi. De nosotros. Así que me propongo aprovecharlo al máximo. Y eso significa hacer. Saborear. Apreciar cada hueco el día a día.Vivir.
Entonces, cruzo el umbral, entro y me giro para volver a echar la llave de nuevo.
Lo que significa que no espero que nadie entre tras de mí.
Abro todas las ventanas para que corra el aire por la casa, con la esperanza de bajar algo la temperatura. O para distraerme. Quien sabe.
La casa esta completamente desordenada. No lo veo directamente porque evito posar la mirada sobre puntos conflictivos. Es mas bien una intuición constatada con una imagen muy fugaz que se cuela por el rabillo del ojo en la que veo montones de ropa y cosas por algunas esquinas.
Hoy me levanté relativamente temprano para tomar la ducha que anoche no tomé por lo cansada que estaba. Pese a madrugar, he salido tarde de casa. Apurando los últimos momentos con Jose y Miguel antes de que se bajaran a Granada.
En el trabajo me arrastro a mi misma para conseguir sacar algo de partido al dia. Me propongo trabajar al llegar a casa. Por la noche. Pero la realidad es que a la salida del trabajo se cruza en mi camino una charla de cambio climatico
Se presenta un verano raruno delante de mi. De nosotros. Así que me propongo aprovecharlo al máximo. Y eso significa hacer. Saborear. Apreciar cada hueco el día a día.Vivir.
domingo, 13 de mayo de 2018
Bicicletas amarillas para escapar.
Bueno. Volvemos a vernos por aquí. Después de bastante tiempo....
Son muchos los estímulos de la ciudad y bastante las situaciones de reflexión en el trabajo.
Un tiempo extraño en el que, por un lado siento que la costra que me envolvía desaparece y me siento viva, y por otro, oleadas de tristeza me golpean y me inundan.
Camino entonces por la calle y veo por primera vez esta bici justo en la esquina de la calle donde trabajo, mientras camino hacia la oficina. Y pienso que me encantaría cogerla y salir de allí pedaleando en ella. Sintiendo las cadenas romperse y el viento en mi cara. Y pienso, "no puedo hacerlo" e inmediatamente "claro que puedes". Y recuerdo el pequeño relato en el que un alumno le pregunta a su maestro de meditación como puede liberarse y el maestro le pregunta ¿quien te ata?.
¿Quien me ata? Nadie. Yo misma. Y eso pensé cuando vi la bici por primera vez. Y todas las siguientes veces que se ha cruzado en mi camino. Recordándome que realmente soy más libre para cambiar de lo que realmente pienso y me siento. Señales.
dd
sábado, 5 de mayo de 2018
viernes, 4 de mayo de 2018
domingo, 18 de marzo de 2018
Comunicación, plumas y miedo.
Serían las tres palabras con las que podría resumir esta semana.
Comunicación. A lo que aspiro. Comunicación. Para informar y conseguir un cambio de conciencia. Pero también para escapar de mi misma. De mi mente. Comunicación para conseguir quitar la presión de mi pecho. Comunicación. Mi garganta duele.
Plumas. Como un soplo de esperanza. Como una señal. Que es real o quiero que lo sea y hago que lo sea. Como un pequeño soplo de aire fresco.
Miedo. Lo que siento que me encadena. Lo que siento que me inmoviliza. Lo que siento que me detiene. Que me traba la mente, los pies y las manos. La lengua. Los ojos.
Comunicación. A lo que aspiro. Comunicación. Para informar y conseguir un cambio de conciencia. Pero también para escapar de mi misma. De mi mente. Comunicación para conseguir quitar la presión de mi pecho. Comunicación. Mi garganta duele.
Plumas. Como un soplo de esperanza. Como una señal. Que es real o quiero que lo sea y hago que lo sea. Como un pequeño soplo de aire fresco.
Miedo. Lo que siento que me encadena. Lo que siento que me inmoviliza. Lo que siento que me detiene. Que me traba la mente, los pies y las manos. La lengua. Los ojos.
sábado, 17 de marzo de 2018
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