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domingo, 18 de marzo de 2018

Comunicación, plumas y miedo.

Serían las tres palabras con las que podría resumir esta semana.

Comunicación. A lo que aspiro. Comunicación. Para informar y conseguir un cambio de conciencia. Pero también para escapar de mi misma. De mi mente. Comunicación para conseguir quitar la presión de mi pecho. Comunicación. Mi garganta duele.

Plumas. Como un soplo de esperanza. Como una señal. Que es real o quiero que lo sea y hago que lo sea. Como un pequeño soplo de aire fresco.

Miedo. Lo que siento que me encadena. Lo que siento que me inmoviliza. Lo que siento que me detiene. Que me traba la mente, los pies y las manos. La lengua. Los ojos.


domingo, 25 de septiembre de 2016

Mi detestado estrés..... una vez más.

Ansiedad. Estrés. Retos. Salir de la Zona de Confort. Vivir. Cerrar los ojos. Huir. Gritar por dentro. D Dolor y presión. Cansancio. Agotamiento. y más dolor. Y mas presión. Y más agotamiento.

Como puedo verme de nuevo en la misma situación que hace un año. No es exactamente la misma. ¿que cosas tienen en común?
- Tengo una responsabilidad que no quiero asumir. Que siento que me supera.
- La carga de trabajo es brutal  hace que no llegue para nada.
- No llego a lo que realmente quiero hacer.
- No tengo tiempo.

Releyendo post sobre ansiedad y estres que me sirvieron en otro momento tomo nota de los puntos claves. La alarma que generan los sintomas de la ansiedad es peor que la propia ansiedad en si. Caemos en el error de aumentar el control para ganar la (falsa) seguridad y (falsa) sensación de control.

¿Que hacer entonces? Cambiar de punto de vista. Parar y vivir solo el momento presente. Renunciar al control.

martes, 13 de mayo de 2014

Como controlar la ira paternal.

Que día.... Es un día de esos que dices "menos mal que se termina en algún momento". En fín. Que hemos tenido marrones en el curre, rabietas que se hacen infinitas, periodos de aburrimiento extremo en la sala de urgencias (todo bien al final), y un pulso constante peque-figurapaternal para cualquier cosa que hacíamos. 

Y yo todo el día tratando de no perder el estado Zen interior....
Al mas puro estilo Hulk y Dtor Banner. A final ha salido un poco la patita de la increible Hulk-mama, para que engañarnos...

Pero como en la vida se trata de aprender y no de castigarnos por nuestros errores, he estado buscando por la red algunas ideas claras que me ayuden en esos momentos de desesperación y he encontrado estas ayudas tan geniales.





domingo, 12 de enero de 2014

LAS PARADOJAS DEL MIEDO.

Entrando mas en profundidad en uno de los puntos que enlazaba en mi post anterior, reproduzco aqui en su totalidad el articulo de la Clinica de la Ansiedad: Las paradojas del miedo para poder subrayarlo y hacer anotaciones personales. Quiero que este blog sea también mi cuaderno de estudio. 


Dicen los diccionarios que una paradoja es una afirmación que raya los limites de lo contradictorio, donde se superponen dos o más situaciones con energías opuestas, en un diálogo tal que extremos que deberían neutralizarse se potencian, juntándose se separan o separándose se unen. 

domingo, 29 de diciembre de 2013

El Origen de la ansiedad.

Más cositas sobre el tema. Para poder controlar la ansiedad hay que conocer su origen. 

http://www.clinicadeansiedad.com/02/257/Causas-de-la-ansiedad:-origen-y-mantenimiento.htm

http://www.clinicadeansiedad.com/02/219/Las-paradojas-del-miedo.htm

A mayor inseguridad mayor control, a mayor control mayor inseguridad


El temor a perder el control sobre el propio pensamiento, conducta o impulsos, es frecuente en los problemas de ansiedad. En cierto modo, este sentimiento, o pre-sentimiento, es consubstancial a la experiencia de ansiedad elevada. Si la ansiedad guarda relación, como hemos señalado, con la percepción del sujeto de verse desbordado, respecto de su capacidad y recursos, por las demandas y exigencias del medio -externo o interno-, es natural que dicha experiencia se equipare  a pérdida de control sobre uno mismo o sobre el entorno. Es probable que la ansiedad altere la ejecución de repertorios de conducta, incluso algunos que normalmente salen solos sin que medie la conciencia en su producción, ya sea por tratarse de respuestas autónomas o bien automatizadas tras un proceso de aprendizaje y entrenamiento: la articulación y fluidez del habla, la atención y concentración, la respuesta sexual, la conciliación del sueño, etc. La percepción de dichos fallos  crea dudas en la persona que los experimenta sobre su adecuada regulación y produce desconfianza sobre el normal y correcto funcionamiento de sus  facultades y funciones.

Ante la inseguridad que genera la propia ansiedad, y la eventualidad de que se produzcan actos o intervenciones fallidas o deficientes, el sentido común nos dicta un socorrido antídoto: aumentar el control.

Alertados por el incremento de errores, algunos pacientes deciden, entonces, someter a control directo y voluntario acciones o secuencias de acción que normalmente venían produciéndose automáticamente, sin esfuerzo consciente de realización.  Así, es posible que la persona afectada trate de regular  la concentración forzándola, de modo que en realidad se está concentrando sobre el propio fenómeno de la concentración, en detrimento de lo que se quiere atender; forzar  o vigilar el sueño, actividad que en la práctica impide conciliarlo. Pero si no lo hace, si no lo intenta ¿Cómo podrá regular algo que de suyo está apareciendo de manera alterada y que le perjudica?

Fortalecer al oponente combatiéndolo

 Las personas con niveles altos de ansiedad, por un motivo o por otro, suelen sentirse frecuentemente tomadas al asalto por pensamientos importunos y amenazantes, síntomas difíciles de sufrir y sentimientos desagradables. Con cierta frecuencia la respuesta de la persona consiste en tratar de combatirlos para que se vayan, pelearse con ellos para que, al menos, no ganen terreno, tratar de contrarrestarlos. Si no lo hace así teme que se apoderen de ella y le traicionen en el momento más inoportuno o inesperado. Pero mientras los combate, los hace el juego, cobran fuerza o se transforman en otros más horrorosos, y vienen más a la cabeza o a las tripas. Podría optar por  dejarse atravesar y esperar que pasen, aceptarlos, darlos por normales  y convivir con ellos. Pero si no se tienen en cuenta a la hora de tomar decisiones y adquirir compromisos, quizás después no los podamos asumir. Mas si  la persona toma sus decisiones en función de ellos les da un poder que no quisiera o no debiera darles. ¿Qué hacer entones pelearse, aceptar?.

 Un sistema de alarma que se asusta de su propio ruido
Los síntomas intensos, y a veces inesperados, de la ansiedad, que en sus manifestaciones más extremas vienen acompañados de la sensación de pérdida inminente de la salud física o del control, son efecto del miedo pero, a su vez, comúnmente, se convierten para la persona en la mayor fuente de temor y angustia. Es el fenómeno del miedo al miedo. La ansiedad se convierte, así,  en un sistema de alarma que se alerta por su propio ruido, por sus propios efectos. Las manifestaciones de ansiedad son el peligro a vigilar, y en esa misma vigilancia consiste la alerta y la ansiedad. Llegados a este punto la persona aquejada tiene muchas dificultades para convivir con síntomas originados por la ansiedad normal y adaptativa, o con síntomas parecidos a los de la ansiedad y motivados por causas no patológicas -actividad física, por ejemplo-, o bien generados por el propio estado de alerta ante la posible aparición de dichos síntomas. La persona entonces, se mueve entre dos posiciones básicas  o estados: se encuentra bastante bien -si no aparecen los síntomas en absoluto o está en contexto seguro si aparecieran- o, por el contrario, se encuentra bastante mal -si aparece la más mínima manifestación-. En este caso se despierta un gran temor a que los síntomas lleguen a extremos altos e inadmisibles. Las manifestaciones del miedo se convierten en la mayor fuente de inseguridad, frente a las que hay que estar alerta. 

Cuando las medidas de protección angustian 

Las conductas más frecuentes frente al miedo son la evitación y la búsqueda de condiciones de seguridad -por ejemplo permanecer acompañado, o en lugar a salvo [En mi caso, trabajar más.]-.  Estos procedimientos proporcionan una notable sensación de seguridad y protección, reduciendo el malestar, sin embargo, por otro lado, se convierten en una jaula de oro que genera dependencias, pérdida de autonomía, limitación del desarrollo personal, condicionantes negativos para terceras personas; condiciones que a la postre generan profunda insatisfacción y angustia. Las medidas básicas para sobrevivir no dejan vivir. La forma de adaptarse a los acontecimientos en lo elemental, resulta inadaptativa en lo esencial.



lunes, 30 de septiembre de 2013

Meditación anti estress.

Seguimos a vueltas con la ansiedad. Los trucos, las herramientas de siempre, me sirven solo parcialmente. Realizar meditación antes de dormir me ayuda a quedarme dormida muy profundamente pero este no es el problema. Sigo desvelandome a las 3-4 y me cuesta muchísimo volver a dormir.

Mientras sigo trabajando ese punto me apunto algunos videos de meditación bastante buenos que he encontrado. 


miércoles, 4 de septiembre de 2013

Ansiedad I.



 
Vuelvo a tener una situación en el trabajo de mucho estrés. Hace ya unos años que he venido teniendo estos problemas. Digamos que desde que estoy en este trabajo. Es el caldo de cultivo perfecto para estos episodios. Mucha carga de trabajo unida con mucha responsabilidad y junto a un equipo de trabajo y un tipo de trabajo que dan bastantes problemas. 

El caso es que las últimas semanas he vuelto a desvelarme a horas indecentes (entre las 3 y las 5 de la mañana). Y teniendo en cuenta que mi despertador suena  a las 6-6:30.... Eso significa no pegar ojo en toda la noche y levantarme ya con una dinámica que no es la mejor para afrontar un duro día de trabajo.